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lunes, 14 de agosto de 2017

Los Illuminati y el Council on Foreign Relations


Por Myron Fagan

Traducido del inglés por Roberto Hope

Primera Parte


La cuestión de cómo y por qué las Naciones Unidas son el núcleo de una gran conspiración para destruir la soberanía de los Estados Unidos y la esclavización del pueblo americano dentro de una dictadura mundial única de la ONU es un completo misterio, desconocido por la gran mayoría del pueblo americano. La razón de este desconocimiento del aterrador peligro para nuestro país y para todo el mundo libre es simple. Los cerebros de esta gran conspiración tienen el control absoluto de nuestros medios de comunicación masiva, especialmente de la televisión, del radio, de la prensa y de Hollywood. Todos sabemos que nuestro Departamento de Estado, el Pentágono, y la Casa Blanca han proclamado impúdicamente que tienen el derecho y el poder de manipular las noticias, de decirnos no la verdad sino lo que quieren que creamos. Se han apropiado de ese poder por orden de sus amos en la gran conspiración, y el objetivo es lavarle el cerebro a la gente para que acepte el falso señuelo de paz, para transformar a los Estados Unidos en una unidad esclavizada del gobierno único mundial de las Naciones Unidas.

Primero que nada, tomen en cuenta que la llamada acción policíaca en Corea, acometida por los Estados Unidos, en la cual 150,000 de nuestros hijos fueron muertos o lisiados, fue parte de la maquinación, al igual que la guerra de Vietnam, no declarada por el Congreso, en la cual están muriendo nuestros hijos, es parte de la maquinación, al igual que la guerra contra Rhodesia y Sud África en la que nuestros hijos estarán muriendo es parte de la maquinación de la ONU. Sin embargo, la cuestión vitalmente importante para todos los americanos, todas ustedes madres de los muchachos que murieron en Corea y ahora están muriendo en Vietnam, es saber que nuestros llamados dirigentes en Washington, a quienes elegimos para salvaguardar nuestra nación y nuestra constitución son traidores y que detrás de ellos está un grupo de hombres comparativamente pequeño cuyo solo objetivo es esclavizar la humanidad del mundo entero en su confabulación satánica del gobierno único mundial.

Ahora, a fin da darles una descripción muy clara de esta conjura satánica, me trasladaré a sus inicios, hasta mediados del siglo XVIII, y nombraré a los hombres que pusieron el plan en marcha y luego traerlos a ustedes al presente — el estado actual de ese complot. Ahora bien, como cuestión de mayor entendimiento, término usado por el FBI, permítanme aclarar el significado de la expresión “él es un liberal”. El enemigo, o sea los conspiradores por un gobierno mundial único, se han apropiado de la palabra “liberal” como un instrumento para encubrir sus actividades. Suena tan inocente, tan humanitario el ser liberal. Bien, asegúrese de que la persona que se diga liberal o que sea calificada como liberal no sea, en verdad, un “rojillo”.

Ahora bien, este complot satánico fue lanzado en los años 1760 cuando nació a la luz bajo el nombre de los 'Iluminati'. Estos Iluminati fueron organizados por un tal Adam Weishaupt, nacido judío, que fue convertido al catolicismo y se hizo sacerdote católico, pero luego, a instancias de la entonces recientemente establecida Casa Rothschild, apostató y organizó a los Iluminati. Naturalmente, los Rothschild financiaron esa operación; y toda guerra que ha habido desde entonces, comenzando con la Revolución Francesa, ha sido promovida por los Iluminati, operando bajo distintos nombres y apariencias. Digo que bajo distintos nombres y apariencias porque luego de que los Iluminati fueron desenmascarados y se hicieron notorios, Weishaupt y sus co-conspiradores comenzaron a operar bajo varios otros nombres. En los Estados Unidos, inmediatamente después de la Primera Guerra Mundial, establecieron lo que llamaron el 'Council on Foreign Relations' [Consejo sobre Relaciones Extranjeras], llamado comúnmente CFR, y este CFR es realmente la organización de los Iluminati en los Estados Unidos, su jerarquía. Los cerebros en control de los conspiradores Iluminati originales eran extranjeros, pero para ocultar ese hecho la mayoría de ellos cambió su apellido a uno que sonara más americano. Por ejemplo, el apellido original de los Dillon, Clarence y Douglas Dilllon (uno de ellos Secretario del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos) era Laposky. Volveré a este punto más adelante,

Hay un establecimiento semejante de los Iluminati en Inglaterra, que opera bajo el nombre de Royal Institute of International Affairs. Hay organizaciones similares secretamente Iluminati en Francia, Alemania y otras naciones, operando bajo nombres diferentes, y todas esas organizaciones, incluyendo al CFR, establecen numerosas organizaciones subsidiarias o de fachada que se infiltran en toda fase de los varios asuntos de las naciones. Pero en todo tiempo, las operaciones de estas organizaciones eran y son dirigidas y guiadas por los banqueros internacionales, que a su vez son controlados por los Rothschild. (Uno de los principales agentes de este control es la International Bar Association [Asociación Internacional de Barras de Abogados] y sus miembros independientes, como la American Bar Association. Es importante notar que hoy en día hay una barra de abogados en casi cada una de las naciones alrededor del mundo, que siempre promueven a las Naciones Unidas. Yo tengo una copia de una resolución de la Barra Americana, que compromete a la Barra a apoyar y promover a la ONU en toda América.)

Una rama de la familia Rothschild había financiado a Napoleón; otra rama había financiado a Inglaterra, Alemania y a otras naciones en las Guerras Napoleónicas. Inmediatamente después de las Guerras Napoleónicas, los Iluminati supusieron que todas las naciones estaban tan exhaustas y tan cansadas de guerras que estarían contentas con cualquier solución, entonces los esbirros de Rothschild organizaron lo que llamaron el Congreso de Viena y en esa reunión trataron de constituir la primera Liga de las Naciones, su primer intento de un gobierno mundial único, bajo la teoría de que las cabezas coronadas de todos los gobiernos europeos estaban tan profundamente endeudadas con ellos, que voluntaria o involuntariamente servirían de esbirros suyos. Pero el Zar de Rusia olió el hedor del complot y lo torpedeó por completo. Furioso, Nathan Rothschild, el entonces cabeza de la dinastía, juró que algún día él o sus descendientes habrían de destruir al Zar y a toda su familia, y logró ejecutar esa misma amenaza en 1917. En este punto tengan en cuenta que los Iluminati no fueron establecidos sobre una base de corto plazo. Normalmente un conspirador de cualquier tipo entra en una conspiración con la expectativa de lograr su objetivo durante su propia vida. Pero ese no es el caso de los Iluminati. Cierto, esperaban lograr su objetivo durante su propia vida, pero parafraseando “La función debe continuar,” los Iluminati operan sobre una base de muy largo plazo. Si lleva veintenas de años o hasta siglos, han dedicado a sus descendientes a mantener la olla hirviendo hasta cuando el objetivo de la conspiración se logre como lo esperan.

Ahora regresemos al nacimiento de los Iluminati. Adam Weishaupt fue un profesor de derecho canónico instruido por los jesuitas, que enseñaba en la Universidad de Engelstock, cuando defeccionó del cristianismo para abrazar la conspiración luciferina. Fue en 1770 que los prestamistas profesionales, la entonces recientemente organizada Casa Rothschild, le encargó revisar y actualizar los protocolos del Sionismo, los cuales desde el principio estaban ideados para darle a la 'Sinagoga de Satanás', así llamada por Jesucristo [y que son “aquéllos que dicen que son judíos y no lo son”] el dominio final del mundo para que pudieran imponer la ideología luciferina sobre lo que quedara de la raza humana después del cataclismo social final causado por el empleo de un despotismo satánico. Weishaupt acabó su tarea el 1° de mayo de 1776. Ahora ya saben por qué ese es un gran día que se celebra en todas las naciones comunistas del mundo hasta nuestros días (el 1° de mayo es también el día de los abogados como ha sido declarado por la Barra Americana de Abogados). [La celebración del 1° de mayo viene de tiempo mucho más atrás en la historia, y el día fue escogido por las razones antiguas, que vienen del paganismo, de la adoración de Baal, y envuelve la adoración a Satanás].

Ese fue el día, 1° de mayo de 1776, en que Weishaupt terminó su plan y oficialmente organizó a los Iluminati para poner el plan en ejecución. El plan requería la destrucción de todos los gobiernos y religiones existentes. Ese objetivo habría de ser alcanzado dividiendo a las masas de gente, las cuales Weishaupt llamaba “goyismo” o ganadería humana, en bandos opuestos entre sí, en número cada vez mayor, en cuestiones políticas, sociales, económicas y de otra naturaleza — las mismas condiciones que tenemos en nuestro país hoy en día. Los bandos opuestos serían luego armados y serían provocados los incidentes que les llevaran a pelearse y debilitarse, y gradualmente destruir los gobiernos nacionales y las instituciones religiosas. Repito, las mismas condiciones en que se encuentra el mundo hoy en día.

En este punto, permítanme hacer énfasis en una característica primaria de los planes de los Iluminati. Cuando y si su proyecto de control del mundo, los 'Protocolos de los Sabios de Sion', fuera descubierto y exhibido, arrasarían de la faz de la tierra a todos los judíos, a fin de desviar la sospecha lejos de ellos mismos. Si ustedes creen que esto es demasiado descabellado, tengan en cuenta que ellos le permitieron a Hitler, él mismo un socialista liberal que fue financiado por Kennedy, los Warburg y los Rothschild, incinerar a 600,000 judíos.

Ahora bien ¿por qué exactamente los conspiradores escogieron la palabra Iluminati como nombre de su organización satánica? El propio Weishaupt dijo que la palabra se deriva de Lucifer y significa: “portador de la luz.” Usando la mentira de que su objetivo era hacer surgir un gobierno mundial único para permitir a aquéllos que tuvieran la capacidad mental para gobernar al mundo y evitar todas las guerras en el futuro. En pocas palabras: “paz en la tierra” como su señuelo, exactamente en la forma como el mismo señuelo; “paz” fue utilizado por los conspiradores de 1945 para forzar a las Naciones Unidas sobre nosotros. Weishaupt, financiado, lo repito, por los Rothschild, reclutó unos 2,000 seguidores pagados. Éstos incluían a los hombres más inteligentes en los campos de las artes, las letras, la educación, las ciencias, las finanzas y la industria. Luego estableció logias del Gran Oriente; logias masónicas, para que fueran sus cuarteles generales secretos y, repito nuevamente, en todo esto él estuvo actuando bajo las órdenes de la Casa de Rothschild. Las principales características del plan de operación de Weishaupt requería que sus Iluminati hicieran lo siguiente para ayudarlos a lograr su propósito:

- Emplear soborno monetario y sexual para conseguir el control de hombres que ya ocuparan altos cargos en los diversos niveles de gobierno y de otros campos de emprendimiento. Una vez que las personas influyentes hubieran caído por las mentiras, engaños y tentaciones de los Iluminati, habrían de ser mantenidos en sumisión mediante la aplicación de chantaje, político y de otro tipo, amenazas de ruina financiera, exhibición pública y daño físico, y hasta la muerte de ellos o de sus familiares queridos.

¿Se imaginan cuántos altos funcionarios en nuestro gobierno actual en Washington son controlados justo de esa manera por el CFR? ¿Se imaginan cuántos homosexuales en nuestro Departamento de Estado, en el Pentágono, en todas las administraciones federales y hasta en la Casa Blanca son controlados de esa manera?

Los lluminati y los claustros de profesores de preparatorias y de universidades habrían de cultivar estudiantes que posean una capacidad mental excepcional y que pertenezcan a familias bien educadas con inclinaciones internacionales, y recomendarlos para recibir una capacitación especial en internacionalismo. Tal capacitación habría de ser proporcionada otorgando becas a aquéllos que fueran seleccionados por los Iluminati.

"Eso les dará una idea de lo que significan las Becas Rhodes. Significan indoctrinación para que acepten la idea de que solamente un gobierno único mundial puede ponerles fin a las guerras y pugnas recurrentes. Así fue como vendieron la ONU al pueblo americano. Uno de los becados Rhodes más notables que tenemos en nuestro país es el Senador William J. Fulbright, que a veces se refieren a él como halfbright. Todo su historial de votación señala Iluminati. Todos estos becados tuvieron primero que ser persuadidos y luego convencidos de que los hombres con un talento especial y mucho cerebro tienen derecho de gobernar a aquéllos menos dotados, por razón de que las masas no saben lo que es mejor para ellas física, mental y espiritualmente. Adicionalmente a las Becas Rhodes y otras similares, hay ahora tres escuelas especiales de los Iluminati, ubicados en Gordonstown, Escocia, Salem, Alemania y Anavryta, Grecia. Estas tres son las conocidas, pero hay otras que se mantienen encubiertas. El Príncipe Felipe, marido de la Reina Isabel II de Inglaterra, se educó en Gordonstown (como lo fue también el Príncipe Carlos) a exhortación de su tío, Lord Louis Mountbatten, pariente de los Rothschild, quien llegó a ser Almirante de la Flota luego de que terminó la Segunda Guerra Mundial.

Toda la gente influyente atraída para quedar bajo el control de los Iluminati, además de los estudiantes que han sido educados y capacitados especialmente para ser utilizados como agentes, son colocados tras bastidores en todos los gobiernos, como expertos y especialistas, para que aconsejen a los ejecutivos del más alto nivel a que adopten políticas que en el largo plazo sirvan para hacer avanzar los planes secretos de los Iluminati, de establecer un gobierno mundial único, y llevar a efecto la destrucción de las religiones y de los gobiernos a cuyo servicio fueron designados o electos. ¿Saben ustedes cuántos hombres así operan en nuestro gobierno en este mismo momento? Rusk, McNamara, Hubert Humphrey, Fulbright, Keekle,. y la lista sigue y sigue.

— Quizás la admonición más vital del plan de Weishaupt fue la de conseguir el control absoluto de la prensa, en esa época el único medio de comunicación masiva, para distribuir información entre el público a fin de que todas las noticias e información fuesen sesgadas de manera que las masas pudieran ser convencidas de que la única solución para nuestros múltiples y diversos problemas es el establecimiento de un gobierno único mundial ¿Saben ustedes quiénes son los dueños y controlan nuestros medios de comunicación masiva? Les diré: Prácticamente todos los estudios de cine en Hollywood son propiedad de los Lehman, de Kuhn Loeb and Company, de Goldman Sachs y de otros banqueros internacionales. Todas las cadenas de radio y de canales de televisión en la nación están controlados por esos mismos banqueros internacionales. Lo mismo es cierto para todas las cadenas de periódicos metropolitanos y de revistas, así como los servicios cablegráficos de noticias, tales como Associated Press, United Press International, etc. Los supuestos dirigentes de todos esos medios son meramente mandatarios de los banqueros internacionales, quienes a su vez componen la jerarquía de la CFR, los Iluminati en Estados Unidos hoy en día.

Ahora pueden ustedes comprender por qué Sylvester, el agente de prensa del Pentágono, tan desvergonzadamente proclamó que el gobierno tiene el derecho de mentirle al pueblo. Lo que realmente quería decir es que nuestro gobierno, controlado por el CFR, tiene la facultad de mentirle al pueblo americano y ser creído por estar éste lavado de cerebro.

Volvamos a los primeros días de los Iluminati. Debido a que Inglaterra y Francia eran las dos mayores potencias mundiales a finales del Siglo XVIII, Weishaupt ordenó a los Iluminati que fomentaran las guerras coloniales, incluyendo nuestra Guerra Revolucionaria, para debilitar el Imperio Británico y organizar la Revolución Francesa, que comenzó en 1789. Sin embargo, en 1784, un verdadero acto de Dios puso al gobierno de Baviera en poder de evidencia que probaba la existencia de los Iluminati y esa evidencia habría podido salvar a Francia si ella, el gobierno francés no se hubiera rehusado a darle crédito. Así es cómo ocurrió ese acto de Dios: Fue en 1784 que Weishaupt emitió sus órdenes para la revolución en Francia.

Un escritor alemán, de apellido Zweig, lo puso en forma de libro: Contenía toda la historia de los Iluminati y los planes de Weishaupt. Un ejemplar de este libro fue enviado a los Iluministas en Francia, que eran encabezados por Robespierre, en quien Weishaupt había delegado el fomentar la Revolución en Francia. Al correo le cayó un rayo que lo mató mientras cabalgaba en su trayecto de Francfort a París. La policía encontró los documentos subversivos en su cadáver y los turnó a la autoridad apropiada. Luego de un estudio cuidadoso del complot, el gobierno bávaro ordenó a la policía que cateara las recién organizadas Logias del “Gran Oriente” y las casas de sus asociados más influyentes. Toda la evidencia adicional descubierta de esa manera convenció a las autoridades, de que los documentos eran copias genuinas de la conspiración mediante la cual los Iluminati planeaban utilizar guerras y revoluciones para llevar a efecto el establecimiento de un gobierno mundial único, cuyos poderes ellos, encabezados por los Rothschild, pretendían usurpar tan pronto como estuviera establecido, en línea exactamente con el designio de las Naciones Unidas hoy en día.

En 1785, el gobierno bávaro proscribió a los Iluminati y clausuró las Logias del Gran Oriente. En 1786 publicaron todos los detalles de la conspiración. El título de esa publicación fue “Los Escritos Originales de la Orden y Secta de los Iluminati”. Ejemplares de esa publicación fueron enviados a todos los dirigentes de la Iglesia y del estado en Europa. Pero el poder de los Iluminati, que de hecho era el poder de los Rothschild, era tan grande que no se le hizo caso a esa advertencia. No obstante Iluminati se convirtió en una mala palabra y se pasó a la clandestinidad.

Al mismo tiempo, Weishaupt instruyó a los Iluminati que se infiltraran en las logias de la “Masonería Azul”, y formaron sus propias sociedades secretas dentro de las sociedades secretas. Solamente los masones que demostraran ser internacionalistas y aquéllos cuya conducta probara que habían defeccionado de Dios eran iniciados como Ilumnati. De ahí en adelante, los conspiradores se pusieron la capa de la filantropía y del humanitarismo para esconder sus actividades revolucionarias y subversivas. A fin de infiltrarse en las logias masónicas de Inglaterra, Weishaupt invitó a John Robison a Europa. Robison era un masón de alto grado en el Rito Escocés. Era profesor de filosofía natural en la Universidad de Edinburgo y secretario de la Sociedad Real de Edinburgo. Robison no cayó en el engaño de que el objetivo de los Iluminati fuera el crear una dictadura benévola, pero se guardó tan bien sus impresiones para sí, que le confiaron un ejemplar de la conspiración actualizada de Weishaupt para su estudio y conservación.

De todos modos, debido a que los dirigentes de iglesia y estado en Francia fueron engañados para que no hicieran caso de las advertencias, la revolución estalló en 1789 como lo había programado Weishaupt. A fin de alertar a los gobiernos del peligro en que estaban, Robison publicó un libro intitulado “Prueba de una Conspiración para Destruir todos los Gobiernos y Religiones”, pero sus advertencias fueron desatendidas, de la misma manera en que nuestro pueblo americano ha estado pasando por alto todas las advertencias acerca de las Naciones Unidas y el Consejo sobre Relaciones Extranjeras (permítanme agregar aquí, que si la gente de este planeta siguiera las palabras de Jesucristo nada de esto podría ocurrir; solo piensen que si la gente común se rehusara a hacer juramentos, no habría cobijo para estos hombres despreciables.)

Ahora, aquí hay algo que va a pasmar y muy probablemente enfurecer a muchos de los que escuchen esto; pero hay prueba documental de que nuestros propios Thomas Jefferson y Alexander Hamilton se hicieron estudiosos de Weishaupt. Jefferson fue uno de los más fuertes defensores de Weishaupt cuando fue proscrito por su gobierno, y fue Jefferson quien infiltró a los Iluminati dentro de las entonces recientemente organizadas logias del Rito Escocés en la Nueva Inglaterra. Aquí va la prueba:

En 1789, John Robison alertó a todos los dirigentes masónicos, que los Iluminati se habían infiltrado en sus logias, y el 19 de julio de 1789, David Papen, Presidente de la Universidad de Harvard, hizo la misma advertencia a la clase que se graduaba, y les predicó acerca de cómo la influencia del Iluminismo estaba impactando la política y la religión en los Estados Unidos; y para acabar, John Quincy Adams, que había organizado las logias masónicas de Nueva Inglaterra, lanzó sus admoniciones. Escribió tres cartas al Coronel William L. Stone, un masón de alto grado, en las cuales explicaba cómo Jefferson estaba utilizando las logias masónicas para fines Iluminísticos subversivos. Esas tres cartas se encuentran ahora mismo en la Biblioteca de la Plaza Whittenburg en Filadelfia. En pocas palabras, Jefferson, fundador del Partido Demócrata, fue un miembro de los Iluminati, lo cual por lo menos en parte explica la condición de ese partido en esta época, y mediante infiltración en el Partido Republicano, tenemos exactamente nada de un leal americanismo hoy en día.

Ese desastroso desaire creado por el Zar de Rusia en el Congreso de Viena de ninguna manera destruyó la conspiración de los Iluminati. Meramente los forzó a adoptar una nueva estrategia, percatándose de que la idea de un gobierno mundial único había, de momento, muerto. Los Rothschild decidieron que para mantener viva la conjura tendrían que acrecentar su control sobre el sistema monetario de las naciones europeas.

Con anterioridad, mediante una estratagema, Rothschild precipitó un terrible pánico financiero en el marcado de valores de Inglaterra, falseando la noticia del desenlace de la Batalla de Waterloo, diseminando el rumor de que Napoleón había tenido una mala batalla. Todas las acciones se desplomaron hasta prácticamente cero y Nathan Rothschild compró todas las acciones virtualmente a centavo por cada peso. Eso le dio un control completo de la economía de Inglaterra y de prácticamente toda Europa. De modo que, inmediatamente de que el Congreso de Viena resultó un fracaso, Rothschild había forzado a Inglaterra a establecer un Banco de Inglaterra, sobre el cual él tendría control absoluto, exactamente como después, a través de Jacob Schiff, se diseñó nuestra Ley de la Reserva Federal, que le daría a la Casa Rothschild un control secreto de la economía de los Estados Unidos. Pero ahora, por el momento, repasemos las actividades de los Iluminati en los Estados Unidos.

En 1826 un tal Capitán William Morgan decidió que era su deber informar a todos los masones y al público en general de lo que era plena prueba relacionada con los Iluminati, sus planes secretos, los objetivos que tienen, así como revelar la identidad de los cerebros de la conspiración. Los Iluminati pronto enjuiciaron a Morgan in absentia y lo condenaron por traición. Ordenaron a un tal Richard Howard, Iluminista inglés que llevara a efecto su sentencia de ejecución por traición. Morgan fue alertado y trató de escapar a Canadá, pero Howard lo alcanzó cerca de la frontera, cerca de la garganta del Niágara, para ser exactos, donde lo asesinó. Esto fue verificado mediante una declaración jurada dada en Nueva York por un tal Avery Allen en el sentido de que él había oído a Howard rendir su informe de la ejecución ante una asamblea de los “Caballeros Templarios” en Saint John's Hall en Nueva York. También explicó cómo se habían hecho los arreglos para embarcar a Howard de regreso a Inglaterra. Esa declaración jurada de Allen está en los archivos de la Ciudad de Nueva York.

Pocos masones y muy pocos entre el público en general saben de que la desaprobación general que hubo entre los masones por ese incidente de asesinato causó que aproximadamente la mitad de los masones de la jurisdicción del norte de los Estados Unidos defeccionaran. Todavía existen copias de las actas de las reuniones que se tuvieron para tratar ese asunto y se encuentran en manos seguras, y todo ese afán de mantenerlo en secreto enfatiza el poder que tienen las cabezas de los Iluminati para evitar que hechos tan terribles de la historia se enseñen en nuestras escuelas.

A principios de los 1850s, los Iluminati tuvieron una reunión secreta en Nueva York, en la que habló un Iluminista inglés apellidado Wright. Quienes asistieron fueron informados de que los Iluminati se estaban organizando para unir a los grupos nihilistas y ateos con otros grupos subversivos dentro de un grupo internacional que habría de ser conocido como los Comunistas. Ahí fue cuando el término comunista salió a la luz por primera vez, y se pretendía que fuera el arma suprema y la palabra intimidatoria para aterrar al mundo entero y embaucar a los pueblos aterrorizados a caer en la trampa del gobierno mundial único. Esta estratagema: el 'comunismo' habría de ser usado para permitir a los Iluminati fomentar guerras y revoluciones en el futuro. Clinton Roosevelt, ancestro directo de Franklin Roosevelt, Horace Greeley y Chales Dana, los más prominentes editores de periódicos en esa época, fueron designados para encabezar un comité que recaudara fondos para ese nuevo proyecto. Por supuesto, la mayor parte de los fondos fue proporcionada por los Rothschild, y este fondo fue usado para financiar a Karl Marx y a Engels cuando escribieron 'Das Kapital' y el 'Manifiesto Comunista' en el barrio Soho de Londres, Inglaterra. Y esto claramente revela que el comunismo no es una llamada ideología sino un arma secreta; una palabra-espantajo que sirve los propósitos de los Iluminati.

Weishaupt murió en 1830, pero antes de su muerte, preparó una versión actualizada de la añeja conjura de los Iluminati, la que bajo varios alias habría de organizar, financiar, dirigir y controlar todos los grupos y organizaciones internacionales, desarrollando a sus agentes para ocupar los más altos cargos ejecutivos. En los Estados Unidos tenemos a Woodrow Wilson, Franklin Roosevelt, Jack Kennedy, Johnson, Rusk, McNamara, Fulbright, George Bush, etc. como ejemplos prominentes. Además, cuando Karl Marx estaba escribiendo el 'Manifiesto Comunista' bajo la dirección de un grupo de Iluministas, el Profesor Karl Ritter de la Universidad de Francfort estaba escribiendo la antítesis bajo la dirección de otro grupo. La idea era que aquéllos que dirigen la conspiración general pudieran utilizar las diferencias entre esas dos llamadas ideologías para permitirles dividir a números siempre mayores de la raza humana en bandos opuestos, a manera de que pudieran ser armados y luego indoctrinados para enfrentarse y destruirse mutuamente. Y particularmente para destruir todas las instituciones políticas y religiosas. La obra que comenzó Ritter fue continuada y terminada después de su muerte por el llamado filósofo Friedrich Wilhelm Nietzche, iniciador del Nietzcheanismo. Este Nietzcheanismo evolucionó en Fascismo y luego el Nazismo fue utilizado para fomentar las Guerras Mundiales I y II.

En 1834, el revolucionario italiano Giuseppe Mazzini fue seleccionado por los Iluminati para dirigir su programa revolucionario en todo el mundo. Se desempeñó en esa tarea hasta su muerte en 1872, pero unos años antes de morir, Mazzini había inducido a un general americano llamado Albert Pike a incorporarse a los Iluminati. Pike se fascinó con la idea de un gobierno único mundial y acabó siendo la cabeza de esta conspiración luciferina Entre 1859 y 1871, Pike delineó un itinerario militar para provocar tres guerras mundiales y varias revoluciones alrededor del mundo, que él consideraba que haría avanzar la conspiración hasta su etapa final en el siglo 20. Otra vez, les recuerdo que estos conspiradores nunca se preocuparon por el éxito inmediato. También operaban con una perspectiva a largo plazo. Pike hizo la mayor parte de su trabajo en su casa en Little Rock, Arkansas. Pero pocos años después, cuando las logias Iluminati del Gran Oriente se hicieron sospechosas y eran repudiadas debido a las actividades revolucionarias de Mazzini en Europa, Pike organizó lo que él llamó el Nuevo Rito Paladiano Reformado. Estableció tres Consejos Supremos, uno en Charleston, Carolina del Sur, otro en Roma, Italia y un tercero en Berlín, Alemania. Le encargó a Mazzini establecer 23 consejos subordinados en lugares estratégicos alrededor del mundo. Éstos han sido los cuarteles generales del movimiento revolucionario desde entonces.

Mucho antes de que Marconi inventara el radio, unos científicos entre los Iluminati habían encontrado la forma como Pike y los dirigentes de sus concilios podían comunicarse secretamente. Fue el descubrimiento de ese secreto lo que permitió a oficiales de inteligencia entender cómo incidentes aparentemente no relacionados entre sí, como el asesinato del Príncipe Austriaco en Serbia, tenían lugar simultáneamente alrededor del mundo, que se tornaban en una guerra o una revolución. El plan de Pike era tan sencillo como ha probado ser efectivo. Requería que se organizaran movimientos internacionales como el comunismo, el Nazismo, el sionismo político y otros, que se usaran para provocar tres guerras mundiales globales y al menos dos grandes revoluciones.

La primera guerra mundial habría de ser luchada a fin de permitir a los Iluminati destruir al Zar de Rusia, como lo juraron los Rothschild cuando el Zar echó abajo su plan en el Congreso de Viena, y para transformar a Rusia en un bastión del comunismo ateo. Las diferencias sembradas por los agentes de los Iluminati entre los imperios británico y germánico habrían de ser usadas para fomentar esta guerra. Después de que la guerra terminara, el comunismo se haría crecer y se usaría para destruir otros gobiernos y para debilitar las religiones,

La segunda guerra mundial, cuando fuera necesaria, y si lo fuera, habría de fomentarse entre los Fascistas y los sionistas políticos, y aquí déjenme observar que Hitler fue financiado por Krupp, los Warburg, los Rothschild y otros banqueros internacionales y que la supuesta matanza de 6,000,000 de judíos por Hitler en nada les molestaba a los banqueros internacionales judíos. Esa matanza era necesaria a fin de crear un odio mundial hacia el pueblo alemán y así provocar la guerra contra ellos. En pocas palabras, esta segunda guerra mundial habría de pelearse para destruir el Nazismo e incrementar el poder del sionismo político a fin de que el Estado de Israel pudiera establecerse en Palestina.

Durante esta segunda guerra mundial, el comunismo internacional habría de ser fortalecido hasta que igualara en fuerza a la de la cristiandad unida. Cuando llegara a ese punto, habría de ser contenido y mantenerse sometido hasta que fuera necesitado para el cataclismo social final. Como lo sabemos ahora, Roosevelt, Churchill y Stalin pusieron a efecto esa política, y Truman, Eisenhower, Kennedy, Johnson y George Bush siguieron exactamente esa política.

La tercera guerra mundial habría de ser provocada empleando las así llamadas controversias que están ahora siendo incitadas por los agentes de los Iluminati operando bajo cualquier nombre nuevo, entre los políticos sionistas y los caudillos del mundo musulmán. Esa guerra habrá de ser conducida de manera tal que todo el Islam y el sionismo político (los israelitas) se destruyan el uno al otro mientras que simultáneamente, el resto de las naciones, divididas una vez más por este asunto, serán forzadas a pelear entre sí hasta llegar a un estado de agotamiento completo; físico, mental, espiritual y económico.

Ahora bien ¿puede cualquier persona pensante dudar de que las intrigas que están sucediendo en el Medio Oriente y en el Lejano Oriente han sido ideadas para lograr ese objetivo satánico? El mismo Pike afirmó que, luego de que termine la tercera guerra mundial, aquéllos que aspiren a una dominación indisputada del mundo van a provocar el mayor cataclismo social que el mundo jamás haya visto. Citando sus propias palabras, tomadas de la carta que escribió a Mazzini y que ahora está catalogada en el Museo Británico en Londres, Inglaterra, dijo:

“Habremos de desplegar a los nihilistas y a los ateos y provocar un gran cataclismo social que en todo su horror mostrará claramente a todas las naciones el efecto del ateísmo absoluto; los orígenes del salvajismo y la más sangrienta convulsión. Entonces, en todas partes, la gente será forzada a defenderse contra la minoría mundial de revolucionarios globales, y exterminarán a estos destructores de la civilización, y las multitudes desilusionadas del cristianismo, cuyos espíritus estarán desde ese momento sin dirección ni acaudillamiento, y ansiosos de un ideal, pero sin saber a dónde dirigir su adoración, recibirán la luz verdadera mediante la manifestación universal de la doctrina pura de Lucifer sacada finalmente a la luz pública. Manifestación que resultará de un movimiento reaccionario general que seguirá la destrucción del cristianismo y del ateísmo, ambos conquistados y exterminados al mismo tiempo”

Aquéllos que ahora forman parte de la conspiración (en los Estados Unidos el CFR y en Inglaterra la RIIA) dirigen nuestros gobiernos, a los cuales tienen sometidos usurariamente, por métodos tales como el Sistema de la Reserva Federal de los Estados Unidos, para conducir guerras como la de Vietnam (creada por las Naciones Unidas), a fin de hacer avanzar los planes de Pike para los Iluminati, de llevar al mundo a tal etapa de la conspiración cuando el comunismo ateo y todo el mundo cristiano se batan en una guerra total mundial dentro de cada una de las naciones que queden, así como en una de escala internacional.

Cuando Mazzini murió en 1872, Pike designó como sucesor de él a otro dirigente llamado Adrián Lemmy. Lemmy, a su vez, fue sucedido por Lenin y Trotsky, luego por Stalin. Las actividades revolucionarias de todos esos hombres fueron financiadas por banqueros internacionales ingleses, franceses, alemanes y estadounidenses, todos ellos dominados por la casa de Rothschild. Se supone que debemos creer que los banqueros internacionales de nuestros días, como los cambistas de monedas en la época de Cristo, son sólo los instrumentos o agentes de la gran conspiración, pero de hecho son los cerebros detrás de todos los medios de comunicación masiva que tratan de hacernos creer que el comunismo es un movimiento de los así llamados trabajadores. Lo cierto es que agentes de inteligencia tienen evidencia documental auténtica de que los liberales internacionales, operando por medio de sus casas bancarias internacionales, y en particular la casa de Rothschild, han financiado a ambos bandos en cada una de las guerras y revoluciones desde 1776.

El cuartel general de la gran conspiración a finales de los 1700 estaba en Francfort, Alemania, donde la Casa Rothschild había sido establecida por Mayr Amschel, quien adoptó el nombre de Rothschild y unió a otros financieros internacionales que literalmente habían vendido sus almas al diablo. Luego de su desenmascaramiento por el gobierno bávaro en 1786, los conspiradores mudaron sus cuarteles generales a Suiza, luego a Londres. Desde la Segunda Guerra Mundial (luego de que ya había muerto Jacob Schiff, el agente de Rothschild en los Estados Unidos), el cuartel general de la rama norteamericana ha permanecido en el edificio Harold Pratt en la ciudad de Nueva York, y los Rockefeller, protectores originales de Schiff, han acaparado la manipulación de las finanzas en América para los Iluminati.

En las fases finales de la conspiración, el gobierno único mundial habrá de consistir en el rey-dictador que encabece las Naciones Unidas, el CFR y unos cuantos billonarios, economistas y científicos que hayan probado su devoción a la gran conspiración. Todos los demás habrán de ser integrados en un amplio conglomerado de humanidad mestizada, realmente esclavos.

Ahora, permítanme mostrarles cómo nuestro gobierno federal y el pueblo americano han sido engatusados a caer en la maquinación de la gran conspiración de los Iluminati, y tengan presente que las Naciones Unidas fueron creadas para volverse la sede de esa así llamada liberal conspiración por el gobierno único. Los fundamentos reales del complot para el sojuzgamiento de los Estados Unidos fueron puestos durante el tiempo de nuestra Guerra Civil. No que Weishaupt y los cerebros anteriores hubieran pasado por alto al nuevo mundo. Como lo dije previamente, Weishaupt había plantado aquí agentes desde la Guerra de la Independencia.

Fue durante la Guerra Civil cuando los conspiradores lanzaron sus primeros esfuerzos concretos. Sabemos que Judah Benjamin, principal asesor de Jefferson Davies, era un agente de Rothschild. También sabemos que había agentes de Rothschild plantados en el gabinete de Abraham Lincoln, que trataron de venderle un negocio financiero con la Casa Rothschild. Pero el viejo Abe se las olió y secamente rechazó la oferta, incurriendo en la enemistad casada de los Rothschild, exactamente como le sucedió al Zar de Rusia cuando echó abajo su primera Liga de las Naciones en el Congreso de Viena. Las investigaciones del asesinato de Lincoln han puesto en descubierto que Booth era miembro de un grupo secreto de la conspiración. Como un número de importantes funcionarios de gobierno estaban inmiscuidos, el nombre del grupo nunca fue revelado y se volvió un misterio, exactamente como sucedió con el asesinato de Jack (John F.) Kennedy, que sigue siendo un misterio pero estoy seguro de que no seguirá siendo un misterio por mucho tiempo. Así pues, la terminación de la Guerra Civil destruyó temporalmente las oportunidades de la Casa Rothschild de adquirir un asimiento sobre nuestro sistema monetario, tal como lo habían logrado en Inglaterra y otras naciones de Europa. Digo temporalmente porque los Rothschild y los cerebros de la conspiración nunca se dan por vencidos; por lo tanto, tuvieron que comenzar nuevamente desde cero, pero no perdieron tiempo alguno para comenzar.

Poco después de la Guerra Civil, un joven inmigrante, que se llamaba Jacob H. Schiff, llegó a Nueva York. Jacob era un hombre joven con una misión que desarrollar para la Casa Rothschild. Jacob era hijo de un rabino, que había nacido en una de las casas de Rothschild en Francfort, Alemania. Profundizaré en sus antecedentes. El punto importante es que Rothschild reconoció en él no solamente un potencial mago del dinero; sino que, de mayor importancia, vio también las cualidades maquiavélicas latentes en Jacob, que podían, como sucedió, hacerlo un valioso funcionario en la gran conspiración por un gobierno mundial único. Luego de un período de capacitación en el Banco Rothschild de Londres, Jacob partió hacia América con instrucciones de comprar participación en alguna casa bancaria que habría de ser el trampolín para adquirir control sobre el sistema monetario de los Estados Unidos. De hecho, Jacob vino aquí a llevar a cabo cuatro encomiendas específicas:
La primera y más importante era adquirir control sobre el sistema monetario de los Estados Unidos.
La segunda era encontrar hombres destacados que, por un precio, estuvieran dispuestos a servir de instrumentos para la gran conspiración, y promoverlos a altos cargos en nuestro gobierno federal, nuestro Congreso, la Suprema Corte de los Estados Unidos y todas las agencias federales.
La tercera era crear disputas con los grupos minoritarios en toda la nación, particularmente entre los blancos y los negros.
La cuarta era crear un movimiento para destruir la religión en los Estados Unidos, siendo el cristianismo el principal objetivo.
Como dije, el primero y más importante objetivo era adquirir control sobre el sistema monetario de los Estados Unidos. Veamos los pasos que siguió Schiff para lograr ese objetivo. Como primer paso tenía que adquirir participación en alguna casa bancaria, pero tenía que ser un tipo de banco en el cual él pudiera obtener control absoluto, y amoldarla para ese objetivo primario de sujetar nuestro sistema monetario. Luego de explorar cuidadosamente el medio, Jacob adquirió una parte societaria en una firma que se llamaba Kuhn & Loeb. Al igual que Schiff, Kuhn y Loeb eran inmigrantes que habían venido de los guetos judíos alemanes. Habían llegado a los Estados Unidos a mediados de los 1840s y ambos habían comenzado sus carreras de negocio como vendedores itinerantes. Al principio de los 1850s, unieron sus negocios y establecieron una tienda de mercancías generales en Lafayette, Indiana bajo la razón social Kuhn & Loeb, dando servicio a los colonizadores que viajaban hacia el Oeste en sus carretas cubiertas. En los años siguientes, establecieron tiendas semejantes en Cincinnatti y St. Louis. Luego añadieron el negocio de casa de empeño a sus objetivos de comercialización. De eso a prestamistas fue un paso corto y rápido.

Para cuando Schiff apareció en escena, Kuhn & Loeb ya era una conocida banca privada y en ésta fue en la que Jacob Schiff compró participación. Schiff se casó con la hija de Loeb, Teresa, luego compró la participación de Kuhn y mudó la sede de la firma a Nueva York, y el nombre Kuhn & Loeb se cambió a Kuhn, Loeb & Company, banqueros internacionales, con Jacob Schiff, agente de los Rothschild, ostensiblemente como su único dueño. Y durante toda su carrera, esta mezcla de Judas y Maquiavelo, el primer jerarca de la gran conspiración Iluminati en América, se hacía pasar por generoso filántropo y hombre de gran santidad, la política de disimulo planteada por los Iluminati.

Como lo dije, el primer gran paso de la conspiración habría de ser el de dominar nuestro sistema monetario. Para lograr ese objetivo, Schiff tuvo que obtener la completa cooperación de los entonces grandes elementos bancarios en los Estados Unidos, y eso era más fácil de decirse que de hacerse. Desde esos años, Wall Street ya era el corazón de mercado de dinero en América, y J.P. Morgan era su dictador. Siguientes en la línea estaban los Drexel y los Biddle en Filadelfia. Todos los demás financieros bailaban a la música de esas tres casas, pero particularmente a la de Morgan. Todos esos tres eran potentados altivos, orgullosos y arrogantes.

Durante los primeros años, veían con total desprecio al pequeño hombre bigotudo de los guetos alemanes, pero Jacob sabía cómo superar eso. Les echó unos cuantos huesos de Rothschild. Uno de esos huesos era la distribución de emisiones de acciones y bonos europeos en América. Luego descubrió que tenía en sus manos una arma aún más potente en lo siguiente:

Fue en las décadas que siguieron después de nuestra Guerra Civil que nuestras industrias comenzaron a prosperar. Teníamos grandes ferrocarriles por construir. Las industrias del petróleo, de la minería, del acero y textil estaban por hacer reventar su estrecha ropa. Todo ello pedía de amplio financiamiento, mucho de ese financiamiento tenía que venir del extranjero. Eso significaba la Casa Rothschild, y así fue como Schiff pudo hacer de las suyas. Jugó una mano muy habilidosa. Se convirtió en el santo patrón de John D. Rockefeller, de Edward R. Harriman y de Andrew Carnegie. Financió a la Standard Oil Company para Rockefeller, el imperio ferrocarrilero para Harriman y el imperio acerero para Carnegie. Pero en vez de acaparar a todas las demás industrias para Kuhn, Loeb & Company, abrió las puertas de la Casa Rothschild a Morgan, Biddle y Drexel. A su vez, Rothschild arregló para que se establecieran subsidiarias de esos tres bancos en Londres, París y otras ciudades europeas, pero siempre en sociedad con subordinados de Rothschild, y Rothschild puso bien en claro que Schiff habría de ser el mandamás en Nueva York.

Así a la vuelta del siglo, Schiff tenía un estrecho control sobre toda la fraternidad bancaria en Wall Street, que para entonces incluía a Lehman Brothers, Goldman Sachs y a otros banqueros internacionales, que estaban encabezados por hombres elegidos por los Rothschild. En pocas palabras, eso significaba el control de los poderes monetarios de la nación, y entonces ya estaba preparado para dar el paso gigantesco — la captura de nuestro sistema monetario nacional.

Ahora bien, bajo nuestra constitución, todo el control de nuestro sistema monetario está conferido solamente a nuestro Congreso. El siguiente paso importante fue seducir a nuestro Congreso a que traicionara esa disposición constitucional cediendo ese control a la jerarquía de la gran conspiración de los Iluminati. A fin de legalizar esa cesión, y de esa manera hacer al pueblo incapaz de resistirlo, sería necesario promulgar legislación especial. Para lograr eso, Schiff tenía que infiltrar esbirros en las dos cámaras del Congreso. Esbirros suficientemente poderosos para apremiar al Congreso a que aprobara esa legislación. De igual importancia, o quizás más importante, tendría que plantar a un esbirro suyo en la Casa Blanca, un presidente que careciera de integridad y de escrúpulos, que firmara esa legislación y la promulgara como ley. Para lograr eso, tenía que obtener el control, ya fuera del Partido Republicano o del Partido Demócrata. El Partido Demócrata era el más vulnerable; era el más hambriento de los dos partidos. Con la excepción de Grover Cleveland, los Demócratas habían sido incapaces de poner a uno de los suyos en la Casa Blanca desde antes de la Guerra Civil. Había dos razones para ello:
La pobreza del partido
Había un número considerablemente mayor de votantes partidarios de los Republicanos que de los Demócratas.
El asunto de la pobreza no era gran problema, pero el de los votantes era un tema diferente. Pero, como lo dije antes, Schiff era un hombre muy audaz. Aquí va el método atroz y criminal que empleó para resolver el problema de los votantes. Su solución enfatiza lo poco que los banqueros internacionalistas judíos se preocupan por sus propios hermanos de raza, como verán. De repente por ahí por 1890, se desató una serie de pogroms en toda Rusia. Muchos, muchos miles de inocentes judíos, hombres, mujeres y niños, fueron masacrados por los cosacos y otros campesinos. Pogroms semejantes con semejantes matanzas de judíos inocentes estallaron en Polonia, Rumania y Bulgaria. Todos esos pogroms fueron fomentados por agentes de Rothschild. Como resultado, los aterrorizados judíos de todas esas naciones se refugiaron en los Estados Unidos, y eso siguió durante las siguientes dos o tres décadas, porque los pogroms siguieron todos esos años. Todos esos refugiados eran auxiliados por comités humanitarios hechos a la medida por Schiff y los Rothschild y todas las afiliadas de Rothschild.

En su mayoría, los refugiados se dirigieron a Nueva York, pero los comités humanitarios de Schiff y Rothschild encontraron maneras de repartir a muchos de ellos entre otras ciudades grandes, tales como Chicago, Boston, Filadelfia, Detroit, Los Angeles, etc. Todos ellos fueron convertidos rápidamente en ciudadanos naturalizados, e instruidos para registrarse en el Partido Demócrata. Así, ese así llamado grupo minoritario se convirtió en bloques de votantes en sus comunidades, todos controlados y manipulados por sus así llamados beneficiarios. Y poco después de la vuelta del siglo se volvieron factores vitales en la vida política de nuestra nación. Ese fue uno de los métodos que utilizó Schiff para plantar hombres como Nelson Aldrich en nuestro senado y Woodrow Wilson en la Casa Blanca.

Aquí permítanme recordarles sobre otra de las tareas importantes que le fueron encomendadas a Schiff cuando fue enviado a América. Me refiero a la tarea de destruir la unidad del pueblo americano, creando grupos minoritarios y provocando lucha racial. Por medio de los refugiados judíos que llegaron a América empujados por los pogroms, Schiff creó un grupo minoritario preparado para el propósito. Pero en los judíos como un conjunto, vueltos temerosos por los pogroms, no se podía descansar para crear la violencia necesaria para destruir la unidad del pueblo americano. Sin embargo, dentro del país había un grupo minoritario, aunque hasta entonces dormido, los negros, hecho a la medida, que podía ser atizado para provocar las así llamadas demostraciones, revueltas, pillaje, asesinato y todo otro tipo distinto de delincuencia — todo lo que era necesario era incitarlos y azuzarlos. Juntos, estos dos grupos minoritarios, manipulados apropiadamente, podían ser utilizados para crear exactamente el tipo de conflictos en América, que los Iluminati necesitarían para lograr su objetivo.

Así, mientras Schiff y sus co-conspiradores hacían sus planes para secuestrar nuestro sistema monetario, también estaban perfeccionando planes para golpear al pueblo americano con un levantamiento racial que dividiría al pueblo en facciones de odio, y crear caos en todo el país, especialmente en las universidades y escuelas preparatorias, todos protegidos por las decisiones de Earl Warren y nuestros así llamados dirigentes en Washington, DC (¿recuerda usted la Comisión Warren nombrada para investigar el asesinato del presidente Kennedy?). Por supuesto, el perfeccionamiento de esos planes requiere de tiempo e infinita paciencia.

Nota: Durante su presidencia de los Estados Unidos, Jack Kennedy trató (por lo menos dos veces) de informar al pueblo de esta nación, que la oficina de la presidencia de los Estados Unidos estaba siendo manipulada por los Iluminati/CFR. Al mismo tiempo puso un alto a obtener préstamos en billetes de la Reserva Federal emitidos por el Banco de la Reserva Federal y empezó a emitir billetes de los Estados Unidos (libres de intereses) contra el crédito de los Estados Unidos. Fue el haber emitido billetes de los Estados Unidos lo que causó que Jack Kennedy fuese asesinado. Al prestar juramento, Lyndon B. Johnson detuvo la emisión de Billetes de los Estados Unidos y volvió a tomar prestados billetes de la Reserva Federal (que eran prestados al pueblo de los Estados Unidos a la tasa de interés de mercado del 17%). Los billetes de los Estados Unidos emitidos bajo el régimen de Kennedy fueron de la serie de 1963 que llevaban un sello rojo en el anverso.

Ahora, para quitar toda duda, tomaré unos momentos para darles prueba documental de este complot de lucha racial. Primero que nada, tenían que crear la dirigencia y las organizaciones que jalaran a millones de incautos, tanto judíos como negros, para que llevaran a cabo demostraciones y cometieran las revueltas y el pillaje y provocaran la anarquía. Para ello, Schiff, los Lehman, y otros confabulados organizaron y establecieron la 'Asociación Nacional para el Avance de la Gente de Color' conocida como la NAACP. Los presidentes, directores y asesores legales de la NAACP siempre eran judíos blancos designados por Schiff y así es el caso hasta nuestros días.

Luego, en 1913, el grupo Schiff organizó la 'Liga anti-difamación del B'nai B'rith', conocida comúnmente como ADL, órgano que sirviera de gestapo y sicario para toda la gran conspiración. Hoy en día, la siniestra ADL mantiene más de 2000 agencias en todo nuestra nación y asesora y controla completamente toda acción de la NAACP o de la 'Liga Urbana' y todas las así llamadas organizaciones de derechos civiles de los Negros en todo el país, incluyendo a dirigentes tales como Martin Luther King, Stokely Carmichael, Barnard Rustin y otros de su calaña. Además, la ADL adquirió el control absoluto de los presupuestos de publicidad de muchas tiendas de departamentos, cadenas hoteleras, e industriales patrocinadores de programas de radio y de TV, así como de agencias de publicidad, a fin de controlar prácticamente a todos los medios de comunicación masiva y de forzar a todo periódico leal a sesgar y falsificar las noticias para incitar más y al mismo tiempo generar simpatía por los disturbios y la violencia de las turbas de negros. Aquí va la prueba documental del comienzo de su deliberada trama para fomentar la sedición entre los negros.

Alrededor de 1910, un tal Israel Zangwill escribió una obra de teatro intitulada “The Melting Pot” (El Crisol). Era propaganda pura para incitar a los negros y a los judíos, pues la obra pretendía mostrar cómo los americanos estaban discriminando en contra de, y persiguiendo a, los negros y los judíos. En esa época nadie parecía darse cuenta de que se trataba de una obra de propaganda. Estaba escrita ingeniosamente. La propaganda estaba bien disfrazada en el realmente gran entretenimiento que fue la obra, y resultó ser un gran éxito en Broadway.

Ahora bien, en esos años, el legendario Diamond Jim Brady solía hacer un banquete en el famoso restaurante Delmonico de Nueva York luego de la función inaugural de alguna obra popular. Convidó a uno de esos banquetes al reparto de The Melting Pot, a su autor, al productor y a algunas selectas celebridades de Broadway. Para entonces, yo ya me había hecho de alguna fama en el teatro de Broadway y fui invitado a esa fiesta. Allá conocí a George Bernard Shaw y a un escritor judío llamado Israel Cohen. Zangwill, Shaw y Cohen fueron los que crearon la Fabian Society en Inglaterra y habían trabajado cercanamente con un judío de Francfort llamado Mordecai, que había cambiado su nombre a Karl Marx; pero recuerden, en esa época el Marxismo y el Comunismo apenas estaban emergiendo y nadie ponía mucha atención a ninguno de los dos, y nadie sospechaba la propaganda en los escritos de esos tres verdaderamente brillantes escritores.

En ese banquete, Israel Cohen me dijo que estaba entonces dedicado a escribir un libro que habría de ser la secuela de The Melting Pot de Zangwill. El título de su libro habría de ser “A Racial Program for the 20th Century” (Un Programa Racial para el Siglo Veinte.) En esa época yo estaba totalmente absorto en mi trabajo como escritor de obras de teatro y, por significativo que fuera el título, su objetivo real nunca vino a mi mente, ni estaba yo interesado en leer el libro. Pero de pronto caí en cuenta, con la fuerza de una bomba de hidrógeno, cuando recibí un recorte de periódico de un artículo publicado por el Evening Star de Washington, DC en mayo de 1957. Ese artículo era una reimpresión verbatim del siguiente extracto del libro “A Racial Program for the 20th Century” y lo cito conforme lo leo:

“Debemos darnos cuenta de que el arma más potente de nuestro partido es la tensión racial. Sembrando en las conciencias de las razas obscuras, el que durante siglos han sido oprimidas por los blancos, podremos empujarlas al programa del partido comunista. En los Estados Unidos aspiraremos a alcanzar una victoria sutil. Mientras inflamamos a la minoría negra contra los blancos; inculcaremos entre los blancos un complejo de culpa por su explotación de los negros. Ayudaremos a los negros a ascender hasta alcanzar prominencia en todos los campos de la vida, en las profesiones, en el mundo de los deportes y del entretenimiento. Con este prestigio, los negros podrán casarse con los blancos y comenzar un proceso que pondrá a América dentro de nuestra causa.” Congressional Record del 7 de junio de 1957, por el Representante Thomas G. Abernethy.

Así quedó plenamente establecida la autenticidad de ese pasaje del libro de Cohen. Pero la cuestión que seguía abierta en mi mente era si ella representaba la política oficial o trama del Partido Comunista o sólo una expresión personal del propio Cohen. Entonces busqué mayor prueba y la encontré en un panfleto oficial publicado en 1935 por la editora oficial del Partido Comunista de Nueva York, Workers' Library Publishers. Ese panfleto estaba intitulado “Los Negros en una América Soviética.” Alentaba a los negros a sublevarse, formar un estado soviético en el sur y solicitar su admisión en la Unión Soviética. Contenía un compromiso firme de que el alzamiento sería apoyado por todos los “rojos” americanos y por los llamados 'liberales'. En la página 38, prometía que un gobierno soviético daría mayores beneficios a los negros que a los blancos, y también este panfleto oficial comunista prometía que, y cito: “todo acto de discriminación o prejuicio contra un negro será tratado como un crimen bajo la ley revolucionaria”. Esa declaración prueba que lo citado del libro de Cohen publicado en 1913 era un edicto oficial del Partido Comunista y estaba alineado directamente con el plan de los Iluminati para una revolución mundial, emitido por Weishaupt y posteriormente por Albert Pike.

Ahora sólo queda una cuestión, y ella consiste en probar que el régimen comunista está controlado directamente por los cerebros de Jacob Schiff en América y de Rothschild en Londres. Poco más adelante daré pruebas que eliminarán la más remota duda de que el Partido Comunista, como lo conocemos, fue creado por esos cerebros (capitalistas, si lo observan), Schiff, los Warburg y los Rothschild, que planearon y financiaron toda la Revolución Rusa, el asesinato del Zar y de su familia, y que Lenin, Trotsky y Stalin recibían órdenes directamente de Schiff y de los otros capitalistas contra quienes supuestamente estaban luchando.

Ahora ¿pueden ver cómo el vil Earl Warren y sus igualmente viles jueces de la Suprema Corte emitieron esa infame y traidora decisión de des-segregación de 1954? Fue para apoyar y promover el plan de los conspiradores Iluminati, de crear tensión y pugna entre los negros y los blancos. ¿Pueden entonces ver por qué Earl Warren emitió su decisión de prohibir oraciones cristianas y villancicos de navidad en nuestras escuelas? ¿por qué Kennedy hizo lo mismo? Y ¿pueden ver por qué Johnson y 66 senadores, a pesar de las protestas del 90% del pueblo Estadounidense, votaron a favor del 'Tratado Consular' que abre todo nuestro país a espías y saboteadores rusos? Todos esos 66 senadores son los Benedict Arnolds del siglo 20.

Está en usted y usted, todo el pueblo americano, el forzar al Congreso, nuestros electos servidores, a que llame a cuentas a todos esos traidores americanos para que sean desaforados y que una vez que se les haya probado su culpabilidad, sean penados con el castigo prescrito para los traidores que auxilien e inciten a nuestros enemigos. Y eso incluye hacer que se lleven a cabo rígidas investigaciones del CFR y de todos sus secuaces, tales como la ADL, la NAACP, la SNIC y de los esbirros de los Iluminati tales como Martin Luther King, por el Congreso. Tales investigaciones deberán desenmascarar a todos los dirigentes de Washington, DC y los Iluminati y todas sus afiliadas y afiliaciones como traidoras que llevan a cabo el plan de los Iluminati. Deberá desenmascarar totalmente a las Naciones Unidas como el punto medular de toda la conjura y forzar al congreso a que se salga de las Naciones Unidas, y sacar a las Naciones Unidas fuera del territorio Estadounidense. De hecho eso destruirá a las Naciones Unidas y todo el plan.

Antes de concluir esta fase, quisiera reiterar y enfatizar un punto vital que les pido nunca olvidar si quieren ustedes salvar a nuestro país para sus hijos y los hijos de sus hijos. He aquí ese punto: Cada acto inconstitucional e ilegal cometido por Woodrow Wilson, por Franklin Roosevelt, por Truman, Eisenhower y Kennedy y que ahora están siendo cometidos por Johnson (y luego por George Bush y Bill Clinton) están perfectamente en línea con el plan de siglos de los Iluminati delineado por Weishaupt y Albert Pike. Toda perniciosa decisión emitida por los traidores Earl Warren y sus igualmente traidores jueces de la Suprema Corte han estado directamente en línea con lo que requería el plan trazado por los Iluminati. Que todas las traiciones cometidas por nuestro Departamento de Estado bajo Rusk y antes bajo John Foster Dulles y Marshall, así como toda la traición cometida por Mc Namara y sus predecesores está directamente en línea con el mismo plan de los Iluminati para la dominación del mundo. También lo está la asombrosa traición cometida por varios miembros de nuestro Congreso, especialmente por los 66 senadores que firmaron el Tratado Consular, que ha sido cometido por orden de los Iiuminati.




(continuará)

domingo, 9 de julio de 2017

El Pensamiento Anti-democrático de Erik, Ritter Von Kuehnelt Leddihn y del Barón Giulio Cesare Evola
Por Alexander Jacob, Ph.D.
Tomado de: http://traditionalbritain.org/journal/the-anti-democratic-thought-of-erik-ritter-von-kuehnelt-leddihn-and-barone-giulio-cesare-evola/
Traducido del inglés por Roberto Hope


Parte segunda – Barón Giulio Cesare Evola

Los principios políticos del noble siciliano Julius Evola (1898-1974) han Estado algo eclipsados por su interés “tradicionalista” en sistems esotéricos tales como el hermeticismo, el zen budismo, y el yoga. La gente tiene la idea general de que él simpatizaba tanto con el movimiento fascista italiano como con el nacional-socialista alemán, pero una lectura más cuidadosa de sus últimas obras, en especial su principal obra política Los Hombres y las Ruinas (cuya versión inglesa fue traducida del italiano por Guido Stucco y publicada por Inner Traditions, Rochester, Vermont en 2002) revelará que estaba más cercan a la ideología fascista, en especial de la manera como era representada por el filósofo Giovanni Gentile, que de los pensadores racistas del Reich Nacional Socialista como Alfred Rosenberg y Walther Darré.

Más contundentemente que Kuehnelt-Leddin, Evola identifica a la burguesía como la fuente de los problemas del mundo moderno ya que es la principal representante de las doctrinas del liberalismo basadas en la primacía del individuo. El liberalismo es una filosofía materialista y utilitaria en cuanto a que toma en consideración sólo las necesidades materiales de los individuos que constituyen la sociedad. Sus fingidas campañas de libertad son contradecidas por el hecho de que el capitalismo explotador es una consecuencia natural del materialismo burgués.

El punto de inflexión fue el surgimiento de una concepción de la vida que,en vez de mantener las necesidades humanas dentro de los límites naturales a la luz de lo que es verdaderamente digno de esforzarse por procurar, adoptó como su ideal más alto un incremento y multiplicación artificial de las necesidades humanas y de los medios necesarios para satisfacerlas, en total desconsideración de la creciente esclavitud que esto inexorablemente habría de constituir para el individuo y la colectividad entera.

El individualismo fomentado por el liberalismo da como resultado una atomización y fragmentación de la sociedad a la que luego se le oponen formas de totalitarismo que son igualmente inadecuadas porque sólo le interesan las cuestiones meramente cuantitativas y económicas. El totalitarismo es, según Evola, un orden impuesto desde arriba sobre una masa informe. Marx estaba en lo correcto al atacar las burguesías pero erró seriamente al forzar al proletariado a servir de piedra angular de una sociedad utópica que está caracterizada por una estéril uniformidad.

El totalitarismo, con el fin de imponerse, forza la uniformidad. En último análisis, el totalitarismo descansa y se apoya en el mundo inorgánico de la cantidad, a lo cual ha llevado la desintegración individualista, y no en el mundo de la calidad y la personalidad.

De esa forma el totalitarismo destruye todo vestigio de desarrollo orgánico que los Estados burgueses anteriores pudieran haber retenido de su pasado aristócrata.

El totalitarismo, aunque reacciona contra el individualismo y el atomismo social, acarrea una terminación final de la devastación de lo que pudiera sobrevivir en una sociedad de su fase orgánica anterior: calidad, formas articuladas, castas y clases, los valores de personalidad libertad verdadera, osada y responsable iniciativa, y hechos heróicos.”

La exaltación del “trabajador” en los sistemas socialistas y colectivistas es también la universalización de la naturaleza esencialmente servil del pensamiento económico liberal. La solución de los problemas inherentes a todo ordenamiento burgués de la sociedad consiste en el desarrollo de la personalidad en lugar del individualismo entre la gente. Entre las naciones debe alentarse también la autarquía en lugar del internacionalismo del gobierno mundial.

Es mejor renunciar a la fascinación con el mejoramiento de las condiciones sociales y económicas y adoptar un régimen de austeridad, que esclavizarse a los intereses extranjeros o dejarse atrapar en procesos mundiales de imprudente hegemonía económica y productividad, que están destinados a barrer con aquéllos que los han puesto en marcha.

El control necesario de la economía sólo puede ser emprendido por el Estado. Los conflictos de clases en los que se enfocaba Marx deben corregirse por un sistema corporativo o un sistema de estamentos como el de la Edad Media.

El espíritu fundamental del corporativismo era el de una comunidad de trabajo y de solidaridad productiva, basado en los principios de competencia, cualificación y jerarquía natural, con un sistema general caracterizado por un estilo de impersonalidad, abnegación y dignidad activas.
De importancia fundamental en el sistema corporativo de la historia europea anterior es el hecho de que:

La usura de los activos líquidos “— el equivalente de lo que ahora es el empleo financiero y bancario del capital — era considerado como negocio de los judíos, alejado de lo que afectaría al sistema entero.”

En otras palabras, la usura judía, si era utilizada por los Estados, siempre era considerada como una peculiaridad de los marginados de la sociedad europea.

La solución de Evola para la injusticia social del capitalismo se enfoca en la eliminación de los parasitados capitalistas y la desproletización de los trabajadores.

Las condiciones básicas para la restauración de las condiciones normales son, por una parte, la desproletización del trabajador y por la otra la eliminación del peor tipo de capitalista,que es un receptor parasítico de ganancias y dividendos y que permanece alejado del proceso de producción.

A diferencia de Marx, que buscó convertir al proletariado en dueños y directores de compañías, Evola sostiene que la correcta erradicación de los males del capitalismo debe comenzar con el acotamiento por el Estado de la rampante motivación de lucro de las compañías y de sus directores. Todas las compañías deben por lo tanto ser en general responsables ante el Estado. Todos los asuntos económicos deben ser tratados por la cámara baja de los parlamentos, en tanto que la cámara alta debe ser la sola representante de la vida política de la nación. Éste cuerpo no puede ser uno electo sino debe ser designado — de por vida.

De hecho, esta cámara alta debe actuar como lo que Evola llama la elite gobernante u “Orden” de una nación. Le gustaría ver el núcleo de este Orden constituido por miembros de las antiguas aristocracias que siguen en pie... que son valiosos no sólo por el nombre que llevan, sino también por quiénes son, debido a su personalidad.” Auxiliando a este núcleo habría una clase de guerreros, que naturalmente no son lo mismo que soldados que son meramente empleados militares a paga. Los guerreros están gobernados por conceptos de honor y de lealtad a la nación, como recientemente se encontraba en los rangos militares prusianos, y la estricta subordinación de la clase mercantil a esta clase guerrera es una característica esencial de la doctrina política de Evola.
Pues el Estado es de hecho un fenómeno socio-político masculino en contraste con la sociedad, que es principalmente femenina. El Estado está formado por Männerbunde, o elites gobernantes masculinas:

Está definido a través de valores jerárquicos, heróicos, anti-hedonistas, y en cierto grado, hasta anti-eudemonistas que la separa del orden de la vida naturalista y vegetativa.
La razón de la posición exclusiva de los hombres para gobernar un Estado es:
Toda verdadera unidad política aparece como la materialización de una idea y de un poder, distinguiéndose de esa manera de toda forma de asociación naturalista o de “derecho natural”, y también de toda agregación societaria determinada por meros factores sociales, económicos, biológicos, utilitarios o eudemonísticos.

Este poder es en su origen sagrado, como lo era por ejemplo el concepto de imperium en el Imperio Romano, pues él expresa un orden trascendente, concepto que será familiar a los estudiosos del filósofo fascista Giovanni Gentile.

La democracia y el socialismo señalan un desvío peligroso, de la regla del Estado masculino a la de la sociedad femenina y del demos. Un Estado no es una 'nación' tampoco, ya que una nación es típicamente una tierra materna aun si en ocasiones se le llama patria en algunos países. Los romanos, los francos, al igual que los árabes que esparcieron el Islam, todos ellos estaban constituidos por Männerbunde en un principio, y sólo cuando degeneraron en democracias se hicieron 'naciones'

Ya que toda revolución conservadora necesita restaurar la primacía del ethos del guerrero, debe comenzar por oponerse al mercantil de la burguesía.

Esto también requeriría la formación de una nueva elite u Orden.

La tarea esencial que hay por delante exige formular una doctrina adecuada, sosteniendo  principios que han sido concienzudamente estudiados, y, partiendo de ellos dar vida a un Orden. Esta élite, diferenciándose en un plano que está definido en términos de virilidad espiritual, firmeza e impersonalidad, y en el cual toda vinculación naturalista pierda su poder y valor, será el portador de un nuevo principio de más alta autoridad y soberanía, será capaz de denunciar la subversión y la demagogia en cualquier forma en que aparezcan, y reversar el espiral de los cuadros de nivel más alto y la irresistible ascensión al poder de las masas. De esta élite, cual si fuera de una semilla, habrán de surgir un organismo político y una nación integrada, gozando de la misma dignidad de las naciones creadas por la gran tradición política europea. Cualquier cosa menos que esto no pasa de ser un embrollo, diletantismo, irrealismo, y oblicuidad.

Pasando por alto las normas de un Estado socialista, el Estado conservador orgánico debe ser uno 'heróico' que no se base en el núcleo familiar sino en el Männerbunde para producir los conductores del Estado. Estos hombres deben hasta abjurar de una vida de familia por una vida dedicada a la tarea de gobernar:

En lo que toca a un movimiento revolucionario-conservador, hay una necesidad de hombres que estén libres de estos sentimientos burgueses. Estos hombres, al adoptar una actitud de entrega militante y absoluta, deben estar prestos para todo y casi sentir que formar una familia es una 'traición', estos hombres deben vivir sine impedimentis, sin ataduras o límites a su libertad. En el pasado, existieron órdenes seculares en las que el celibato era la regla... la idea de una sociedad de guerreros” obviamente no puede ser el ideal petit bourgeois y provinciano de “hogar e hijos”; por el contrario, creo que en el campo personal debe reconocerse el derecho a un grado amplio de libertad sexual para estos hombres, contra el moralismo, el conformismo social y el heroísmo en pantuflas

El Estado orgánico conservador estará basado no en individuos sino en personas, cuya raison d'etre sea su personalidad y su más alto desarrollo. Esta realización de la personalidad de un individuo es equivalente a su libertad. La persona ”libre” está de hecho libre de las demandas de su naturaleza inferior y exige un completo auto-dominio. La persona más altamente desarrollada o diferenciada es la persona absoluta o conductor: La “persona absoluta” es obviamente, lo opuesto al individuo.

La unidad atómica, incualificada, socializada o estandarizada que corresponde al individuo está opuesta en la 'persona absoluta' por la real síntesis de las posibilidades fundamentales y por el completo control de los poderes inherentes en la idea de hombre (en el caso limitante), o de un hombre de una raza determinada (en un campo relativo, especializado, e histórico): o sea por una extrema individuación que corresponda a una des-individualización y a una cierta universalización de conceptos que corresponda a ella. Así pues, esta es la disposición requerida para materializar la autoridad pura, asumir el símbolo y el poder de la soberanía, o la forma de lo alto, específicamente el imperium.

A diferencia de Kuehnelt-Leddhin, quien defiende la monarquía hereditaria, Evola parece favorecer una dictadura iluminada o un dictador que pertenezca a un nuevo orden aristocrático de hombres.

El Estado formado por esta élite no sólo será orgánico sino también jerárquico y basado firmemente en el principio de autoridad. De hecho, este principio es el núcleo de todo Estado orgánico, que debe necesariamente crecer de un centro definido.

Un Estado es orgánico cuando tiene un centro, y este centro es un ideal que da forma a los diversos campos de la vida de una manera eficaz; es orgánico cuando desconoce la división y la autonomización de lo particular y cuando, en virtud de un sistema de participación jerárquica, toda parte dentro de su autonomía relativa desempeña su propia función y disfruta de una conexión íntima con el entero. En un Estado orgánico podemos hablar de un entero — específicamente, algo integral y espiritualmente unitario que se articula y se desenvuelve — más que una suma de elementos dentro de un agregado, caracterizado por un desordenado choque de intereses. Los Estados que se desarrollaron en las áreas geográficas de las grandes civilizaciones (hayan ellos sido imperios, monarquías, repúblicas aristocráticas o ciudades-Estado) en su cúspide fueron, casi sin excepción, de este tipo. Una idea central, un símbolo de la soberanía, un principio de autoridad positivo fue su fundamento y la fuerza que los animaba”

La base de toda autoridad es en sí misma una cualidad trascendente, como Gentile también insistía.

A la inversa, la perspectiva orgánica presupone algo 'trascendente' o 'de lo alto' como base de autoridad y comando, sin la cual no habría conecciones inmateriales y sustanciales de las partes con el centro; no habría un orden interno de libertades particulares; no habría la inmanencia de una ley general que guíe y sustente a la gente sin coercionarla; ni una disposición supra-individual de lo particular, sin la cual toda descentralización y articulación eventualmente impondría un peligro para la unidad del sistema entero.

Sólo un Estado orgánico puede absorber todas las múltiples diferencias y conflictos que pudieran existir dentro de un Estado.

Aun los contrastes y las antítesis tenían su parte en la economía del todo; pues no tenían el carácter de partes desordenadas, no cuestionaban la unidad sobre-ordenada del organismo, sino más bien actuaban como un factor dinámico y vivificante. Aun la 'oposición' del inicial sistema parlamentario inglés podía reflejar un significado similar (se llamaba 'la más leal oposición de Su Majestad'), aunque desapareció en el posterior régimen parlamentario regido por partidos.

El nacionalismo también debe ser evitado si es del tipo popular y no uno basado en el concepto de una nación espiritual:

En el primer caso, el nacionalismo tiene una función de aplanamiento y anti-aristocrática; es como el preludio para un aplanamiento más amplio, cuyo denominador común ya deja de ser la nación, sino más bien internacional. En el segundo caso, la idea de la nación puede servir de fundamento para una nueva restauración y una importante primera reacción contra la disolución internacionalista; sostiene el principio de la diferenciación que todavía necesita llevarse a término más adelante hacia una articulación y jerarquía entre cada pueblo individual.

Su visión de una Europa regenerada no es una de un imperio orgánico, sagrado, o imperium, centrado no en los 'conceptos de patria y nación (o grupo étnico)' que 'pertenecen a un plano naturalista o 'físico'' sino en 'un sentimiento de un orden más elevado, cualitativamente muy diferente del sentimiento nacionalista enraizado en otros estratos del ser humano.'

El esquema de un imperio en un sentido verdadero y orgánico (que debe distinguirse claramente de todo imperialismo, fenómeno que debe ser considerado como una deplorable extensión del nacionalismo) estuvo anteriormente demostrado en el mundo medieval europeo, que salvaguardaba los principios tanto de unidad como de multiplicidad. En este mundo, los Estados individuales tienen el carácter de unidades orgánicas parciales, gravitando alrededor de un unum quod non est pars (un uno que no es parte, para usar la expresión de Dante) — específicamente, un principio de unidad, autoridad y soberanía de una naturaleza diferente de aquélla que es propia de cada Estado particular. Pero el principio del imperio puede tener tal dignidad solamente trascendiendo la esfera política en un sentido estricto, fundándose y legitimándose con una idea, una tradición y un poder que también es espiritual.

Los principales obstáculos para la formación de una nueva Europa son la hegemonía cultural norteamericana, el yugo del gobierno democrático, y “la profunda crisis del principio de autoridad y la idea del Estado”. Pero aun cuando la tarea de unificar Europa pudiera ser una formidable, debe ser intentada, con la planeación y organización emprendida de arriba a abajo, por las nuevas 'Órdenes' élite de las diversas naciones que la constituyen.

En lo referente a los fundamentos religiosos de un Estado o Imperio, Evola es notablemente pesimista en su estimación del poder del Catolicismo para proveerlos, ya que lo considera excesivamente comprometido ahora con un camino democrático liberal que lo ha privado de su fuerza política tradicional. De hecho, considera al movimiento anti-gibelino o güelfo de la Edad Media como la propia fuente de la secularización del Estado moderno. Por consiguiente, sería mejor:

seguir un camino autónomo, abandonando a la Iglesia a su suerte, considerando su real incapacidad de dar una consagración oficial a una Derecha verdadera, grandiosa, tradicional y super-tradicional.

A pesar de su insensible tratamiento de la Iglesia Católica y de su potencial como base religiosa para un Estado conservador, Evola sí examina en mayor detalle los efectos subversivos de otra secta internacional, el Judaísmo, cuyas ambiciones políticas fueron expuestas en los llamados Protocolos de los Sabios de Sión (1903) los cuales, aun cuando no estén basados en hechos, sí representan una descripción de los objetivos totalitarios de los judíos. Como lo explica Evola:

El único punto importante y esencial es el siguiente: este escrito es parte de una colección de textos que de diferentes formas (mayor o menormente fantásticas y hasta de ficción) han expresado el sentimiento de que el desorden de los tiempos recientes no es accidental, ya que corresponde a un plan, cuyas fases e instrumentos fundamentales están descritos con exactitud en los Protocolos.

El principal mal que ha causado el designio de la judería internacional es su total economización de la vida moderna.

La economización de la vida, especialmente en el contexto de una industria que se desarrolla a expensas de la agricultura, y una riqueza que está concentrada en forma de capital líquido y finanzas, procede de un designio secreto. La falange de los 'economistas' modernos siguió este designio, igual como lo siguen aquéllos que difunden una literatura pervertida, atacan los valores éticos y se mofan de todo principio de autoridad.

No sólo el marxismo fue un instrumento útil de los judíos, sino también aquellas doctrinas biológicas y filosóficas que impulsaron el ateísmo, como lo fueron la biología evolucionaria de Darwin y el nihilismo de Nietsche. Los judíos además utilizan diversas tácticas de subversión, teniendo recurso a doctrinas falsificadas del llamado “tradicionalismo” y “neo-espiritualismo”
El contenido de este “tradicionalismo” consiste en hábitos, rutinas, residuos que subsisten y vestigios de lo que antes era, sin una real comprensión del mundo espiritual ni de lo que en ello no es meramente factual sino tiene un carácter de valor perenne.

Los efectos de estos varios movimientos subversivos sobre el individuo son:

Despojar a la personalidad humana de su soporte espiritual y de los valores tradicionales, sabiendo que cuando esto se logra, no es difícil convertir al hombre en un instrumento pasivo de las fuerzas e influencias directas del frente secreto

La manera más eficaz de combatir la subversión del judaísmo internacional o sionismo requiere que los nuevos guerreros aprendan a operar en un plano metafísico, manteniendo una 'lealtad incondicional a una idea' ya que ésa es la 'única protección posible contra la guerra oculta; en la que tal lealtad se queda corta y en la que se obedecen los objetivos contingentes de la 'política real', el frente de resistencia ya está minado,' como lo previene a aquéllos que deseen emprender una revolución conservadora o contra-revolución.

Ningún luchador o caudillo en el frente de la contra-subversión y de la Tradición puede ser considerado maduro y preparado para la tarea si no antes desarrolla la facultad de percibir este mundo de causas subterréneas, de manera que pueda enfrentar al enemigo en el terreno apropiado. Debemos recordar el mito de los Sabios de los Protocolos: comparados con ellos, los hombres que sólo ven hechos son como simples animales. Hay poca esperanza de que algo se salve cuando entre los dirigentes de un movimiento nuevo no hay hombres capaces de integrar la lucha material con un conocimiento secreto e inexorable, uno que no esté al servicio de las fuerzas obscuras sino que en vez de eso se coloque del lado del principio luminoso de la espiritualidad tradicional.

Vemos, por consiguiente, que a diferencia de Kuehnelt-Leddihn, Evola se enfoca en la burguesía como la fuente principal de la degeneración democrática de la Europa moderna, al igual que su tratamiento de las dimensiones 'ocultas' de la subversión en curso le ayuda a uno a concentrarse en la judería internacional como los agentes principales de subversión que deben ser combatidos en una contra-revolución. Desafortunadamente, Evola no pone mucha esperanza en una monarquía hereditaria ni en el catolicismo como los dos fundamentos de la sociedad Europea tradicional, sino que en lugar de ello busca construir un nuevo Orden caballeresco que produzca dirigentes fuertes e ilustrados para los estados europeos.

La falta de entusiasmo por el catolicismo en el tratamiento del Estado de Evola es, sin embargo, corregido por el análisis perceptivo de la diferencia entre catolicismo y protestantismo. En fuerte contraste con la actitud negativa de la Iglesia moderna, la relación de la historia política hecha por Kuehnelt-Leddihn pone un notable énfasis en la religión establecida, y especialmente en el catolicismo, en su formulación del estado conservador. Todo intento contemporáneo de devolverle a Europa su vitalidad natural pre-democrática puede, por lo tanto, tener que partir no solamente de las admoniciones de Evola acerca de los peligros de la burguesía mercantil o de la guerra subrepticia de los judíos contra las tradiciones aristocráticas europeas sino también de las revelaciones de los efectos deletéreos que el temperamento relativista y materialista del protestantismo ha tenido en la sociedad europea moderna.